
Cocina para niños: Consejos y Utensilios
22 de febrero del 2010
Según muchos expertos en nutrición infantil, la cocina para niños es el mejor modo de que los llamados “malos comedores” se animen a probar nuevos alimentos. Haber participado en la elección de los alimentos y en la forma de cocinarlos hace que en muchos niños se despierte el interés por degustar sus propias recetas.
A los niños les encanta cocinar, experimentar con sus manos, amasar como si estuviesen jugando con plastilina…, pero en la cocina para niños la diferencia es que el resultado es mucho más apetitoso. Cocinar con los niños o que ellos cocinen con sus padres es, además, un modo de pasar un buen rato todos juntos.
La época de vacaciones de verano es un momento ideal para practicar la cocina para niños, ya que los adultos están más relajados, y se pueden pasar ratos muy agradables enseñando a los más pequeños a cocinar, además de inculcarles el gusto por preparar los alimentos. Lo ideal, de todos modos, es comenzar con recetas sencillas, e ir complicándolas poco a poco.
La cocina para niños es un modo fantástico de favorecer sus destrezas básicas, seguir indicaciones, conocer ingredientes de las comidas e ir realizando actividades que no son estrictamente infantiles.
Utensilios de cocina para niños
Entrar en contacto con los ingredientes, olerlos, tocarlos y probarlos hará que los más pequeños conozcan una mayor variedad de alimentos y que se interesen por incluirlos en su dieta. Para ello, es necesario que utilicen Utensilios de Cocina para niños, que les diviertan y les motiven a jugar con los ingredientes.
Si los adultos tuviésemos que cocinar con utensilios de cocina dos o tres veces más grandes y pesados de los que habitualmente usamos, tal vez renunciaríamos a cocinar. Por este motivo, el mercado ofrece desde hace algún tiempo utensilios adaptados a las capacidades motrices y al tamaño de los niños.
Se trata de utensilios de cocina de materiales blandos y cómodos, y de diseños muy atractivos que logren captar la atención de los pequeños:
• Pequeños delantales de diseños alegres y atractivos
• Cuchillos con los que cortar alimentos, pero con los que no pueden cortarse ellos
• Moldes para galletas con forma de animales, muñecos o estrellas, entre otros muchos
• Rodillos para amasar de su tamaño
• Accesorios blandos hechos de silicona
De esta mezcla entre materiales cómodos y novedosos, y diseño atractivo nacerá el interés de los más pequeños por la cocina para niños. Se trata, además, de materiales de fácil limpieza en la mayoría de las ocasiones, lo que facilitará a los padres disfrutar con sus pequeños cocineros, y recoger después sin mucho esfuerzo.

11 de enero del 2010
Conocimos a Carlos hace ya algunos años, cuando empezaba su andadura por los fogones de la mano de los profesores de la Escuela de Hostelería y Gastronomía de Toledo.
Desde entonces se ha preocupado de manera especial en fomentar la cultura de la gastronomía entre los más pequeños a través de sus talleres de coscina. Y es que mediante el juego y la diversión los niños no sólo aprenden a prepararse una merienda divertida; también se conciencian de la importancia de una alimentación sana y equilibrada.
Hace poco que descubrimos su web menudopisto.com que animo a visitar. Está enfocada hacia la cocina con y para niños. En ella descubrimos recetas fáciles de hacer, trucos para hacer comer a los niños, consejos de nutrición e ideas para niños con necesidades especiales como alergias, diabéticos, celíacos...
Enhorabuena por este nuevo proyecto, y gracias por tus ideas.

01 de mayo del 2009
Con la comida sí se juega !!!
Como madre me gusta pasar el mayor tiempo posible con mis hijos, aún pequeños. Como trabajadora estoy sujeta a horarios y no siempre dispongo de un momento para hacerlo.
En la cocina hemos encontrado ese espacio que nos permite compartir las tareas cotidianas de casa, un momento de diversión y una ocasión para aprender.
Nosotros hemos empezado por los postres, ¡cómo no !. Creo que es mejor y más nutritivo preparar unas natillas en casa que comprarlas ya hechas y para el niño en cuestión es un aliciente el haberlo preparado él mismo.
Por poner un ejemplo; si quiero hacer albóndigas, mi hijo de 5 años se apunta a amasar la carne y cómo no a hacer bolitas, para él es como jugar con plastilina, y hasta personaliza "las suyas"; con el juego estoy asegurando que se coma todas las que él hace.
Otra fórmula que no falla, la pizza. ¿A qué niño no le gusta mezclar, amasar, dar forma?... luego dejamos reposar la masa que se va hinchando por la acción de la levadura. Una oportunidad para hablarles de la energía, los hidratos de carbono, los hongos y levaduras. De este modo cuando lo estudian en el cole son capaces de relacionarlo con algo que ellos han experimentado.
A menudo aprovechamos el tiempo de fermentación o de horneado para hacer otros "experimentos" de los muchos que se pueden hacer en el mini laboratorio de la cocina:
Hay miles de experimentos esperando para compartir con nuestros hijos. ¡Ojalá ellos tengan la oportunidad de descubrir la física y la química de lo cotidiano de una forma más lúdica, experimental y atractiva!