
Cada vez le damos más importancia a nuestra alimentación, entre otras cosas porque conocemos la influencia de la dieta y el ejercicio físico en nuestra salud. A medida que envejecemos somos más propensos a sufrir achaques como hipertensión o diabetes. En estos casos se hace necesario seguir una dieta más o menos estricta, pero en todas ellas nuestros médicos nos recomiendan limitar el consumo de grasas. Así que acto seguido le decimos adiós a la tortilla de patatas, el cocido y las lentejas.
Pero hay otra opción, ¿por qué no cocinar nuestras comidas de siempre de forma saludable? He aquí algunas de nuestras propuestas:
- Para dar sabor a los alimentos sustituye la sal por hierbas y especias. Tendrás todo el sabor sin subir tu tensión arterial o retener líquidos.
- Cuece las legumbres; garbanzos, lentejas, alubias acompañadas de verduras previamente rehogadas con un cucharadita de aceite. Tendrás un plato con mucho sabor sin grasas saturadas extra.
- Cocina al vapor, en especial las verduras y pescados. Sus vitaminas hidrosolubles no quedan diluídas en el agua de cocción al no estar en contacto con ella.
- Cocina los alimentos en "papillote". Los pescados sobre un lecho de verduras cortadas en juliana o en láminas finas quedan especialmente sabrosos. Prueba a hacerloen los nuevos estuches de silicona y en microondas. No puede ser más fácil y rápido. En nuestro apartado de recetas te proponemos algunas preparaciones.
- Para los diabéticos prepara deliciosos postres en frío, de manera que puedan ser endulzados con edulcorantes artificiales ; o bien, elabora postres a base de frutas con un contenido moderado en azúcares. Te sugerimos, por ejemplo una mousse de tiramisú, o unas tartaletas de manzana.
- Utiliza un vaporizador o spray para aliñar ensaladas o cocinar a la plancha. El aceite se reparte más uniformemente en minúsculas gotitas, de forma que podemos aderezar un plato con la mínima cantidad de aceite.
- Un wok nos permitirá cocinar verduras y arroces sin utilizar prácticamente nada de aceite







